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HUMANISMO CRISTIANO Y FORMACION INTEGRAL DEL HOMBRE NUEVO…

ENSEÑANDO SOBRE RESPONSABILIDAD

ENSEÑANDO SOBRE RESPONSABILIDAD



 Todos los padres y madres queremos alcanzar el éxito en la labor parental, este éxito va directamente relacionado con la educación del hijo o la  hija soportado en el máximo respeto a la dignidad humana del niño o niña, en el estímulo a su autorrealización y al ejercicio de su responsabilidad y de su libertad, según su grado de maduración.

 

¿Como le enseño a mi hijo-a a ser responsable? Frecuentemente esta pregunta llega a la oficina del Servicio de Asesoría Escolar, mostrando la preocupación y la necesidad de saber algo más en este tema.

 

No pretendemos dar a entender en este artículo, que en términos de pautas de crianza somos los expertos, más bien, queremos brindar algunos elementos para tener a consideración en cada familia en términos del aprendizaje de la responsabilidad, dando por sentado que son muy grandes los logros que cada padre y madre de familia ha alcanzado en los términos de crianza y educación de sus hijos e hijas logrando indiscutiblemente formar niños-as y jóvenes integrales.


 

La mayoría de las veces los padres y madres castigan las malas conductas de los niños y niñas, pero muy pocas veces aplauden lo bueno, de manera que enfocamos toda nuestra atención en lo que no queremos que sea nuestro-a hijo-a, pero pocas veces exaltamos las conductas positivas, porque se considera que es “normal” o lo esperado en su comportamiento; por otro lado es importante tener en cuenta que buena parte de lo que aprendemos lo hacemos a través del ensayo y error.

 

Debemos tener en cuenta que al castigarlos no se debe hacer con ira,  porque es mucho más importante el ser que el hacer, es decir, el-la niño-a o el-la adolescente debe sentir que es corregida su conducta inadecuada, que está mal pero que él o ella sigue siendo importante y valioso para los padres.

 

Se debe corregir para que el hijo-a adquiera responsabilidad de sus propios actos y no porque nos molesta que lo haya hecho. Para el-la joven, el castigo no debe ser sinónimo de la pérdida de amor de los padres, sino al contrario, porque le aman es que corrigen lo que ha hecho mal.

 

De esta manera, el-la hijo-a va adquiriendo un sentido de responsabilidad, que en la mayoría de casos va ligada a la postura que tienen los padres frente a la norma, ya que formamos de acuerdo a nuestro sistema de creencias y sobretodo con el ejemplo.


Inculcar en los niños-as el valor de la responsabilidad es darles el mejor regalo de parte de sus padres, madres y educadores. Esta virtud les dará la capacidad de cuidar de sí mismos-as y ser adultos responsables en su vida futura.

¿Qué edad debe tener un-a niño-a para empezar a educar su sentido de la responsabilidad?

 En cuanto un bebé empieza a gatear, a manipular objetos pequeños y a entender cosas sencillas del lenguaje hablado, se le debe enseñar a que recoja sus juguetes o a que no toque ciertos adornos de la casa.

A medida que el-la niño-a va creciendo y de acuerdo a sus capacidades, se le debe desarrollar la sensación de poder, para que se pueda apropiar de sí mismo-a. Esto le dará confianza suficiente para desarrollar las tareas que le son asignadas. Recuerde que para una persona es mas fácil fallarle a los demás (aunque sean sus padres, madres) que así mismo-a, de manera que si ellos se convencen de que son responsables y los padres y educadores le refuerzan a través de felicitaciones y reconocimientos cada vez que actúa como esperamos, creará una autoimagen de ser una persona responsable y que vive de manera integral. Esta autoimagen positiva de sí mismo-a difícilmente se borrará de su mente aunque ocasionalmente cometa algunos errores.

La única responsabilidad que tiene mi hijo-a es estudiar y aun así casi nunca lo veo hacerlo”

 Generalmente esta frase va acompañada de “en la casa le hacemos todo hasta tenderle la cama para que tenga más tiempo para sus estudios, no entiendo por qué va mal”.

 Otro aspecto a tener en cuenta es que en la medida en que aumenta su grado de capacitación y habilidades, serán necesarias nuevas responsabilidades; darle la oportunidad a los adolescentes de tener trabajos dentro de la casa no es ser anticuado, ni ser dictador, mucho menos ser hostil con los-as hijos-as, por lo tanto, los padres no deben sentirse mal por ello siempre y cuando vayan acorde a las capacidades de cada hijo-a.

Mis hijos hacen todo lo que les ordeno, ¿eso quiere decir que son responsables?

Muchas veces se confunde responsabilidad con obediencia. Los padres, madres y maestros que constantemente dan órdenes a los-as niños-as, contemplando con satisfacción cómo éstos las ejecutan, no necesariamente están enseñándoles a ser responsables. Los-as  niños-as actúan de manera responsable cuando se comportan adecuadamente sin que haya que recordárselos una y otra vez.

A continuación enlistamos una serie de conductas que según los autores Harris Clemes y Reynold Bean, permiten identificar si un-a niño-a es responsable, analícelas en familia aplicadas a sus hijos-as:

Ø Realiza sus tareas en el hogar y el colegio sin que haya que recordárselo en todo momento.

Ø Puede razonar lo que hace.

Ø No echa la culpa a los demás sistemáticamente.

Ø Es capaz de escoger entre diferentes alternativas.

Ø Puede jugar y trabajar a solas sin angustias.

Ø Puede tomar decisiones que difieren de las que otros niños toman en el grupo en que se mueven.

Ø Respeta y reconoce los límites impuestos por los padres y profesores sin discusiones inútiles.

Ø Puede concentrar su atención en tareas complicadas (según su edad) durante cierto tiempo sin llegar a situaciones de frustración.

Ø Lleva a cabo lo que dice que va a hacer.

Ø Reconoce sus errores y trata de corregirlos sin armar un lío.

Normas y reglas en la casa = responsabilidad en los estudios.

El establecimiento de normas y reglas claras en el hogar va de la mano del aprendizaje de la responsabilidad en todos los contextos. De lo contrario, les resultará difícil practicar la autodisciplina necesaria para controlar su propio comportamiento. Se sentirán confundidos y no sabrán exactamente cómo seguir las directrices que se les dan.

Si los-as niños-as no tienen claro qué esperan sus padres de ellos, o no saben cuáles son sus deberes, no podrán educarse en el valor de la responsabilidad. Padres y educadores deben no sólo establecer normas de la manera adecuada según la edad de cada niño, sino explicar cuáles son las consecuencias por transgredirlas.

Los autores del libro “Cómo enseñar a su hijo a ser responsable” aseguran que los-as niños-as a quienes no se les dan deberes en el hogar desde la primera infancia, carecerán de habilidad para organizarse, para fijarse objetivos y llevar a cabo tareas complejas a lo largo de su infancia y adolescencia.

A continuación encontrará tres reglas para establecer normas en la casa:

1. Sea coherente: Cuando una norma no se cumple, se debe dar un castigo que sea acorde a la falta, no se extralimite y no utilice castigos físicos, así evitará el cargo de conciencia por imponer castigos, ni creará en el-la hijo-a el sentimiento de resentimiento. Un castigo asociado a restricciones de salidas, televisión, juegos de video, internet o dinero  tiene sobre el-la niño-a más efecto a largo plazo que una actitud incoherente con un castigo severo. La coherencia es una manera de demostrar a los-as hijos-as que se está pendiente de su comportamiento.

Al ser coherentes los-as niños-as se sienten más seguros y saben a qué atenerse si no cumplen las normas y responsabilidades. Al no haber coherencia, los chicos sienten ansiedad porque no son capaces de predecir lo que puede suceder.


2. No sea arbitrario: No ser arbitrario significa que padres o educadores hacen algo diferente a lo que habían dicho, o hacen algo sobre lo que no habían advertido al niño o niña. Un acto inesperado del padre ante una responsabilidad no cumplida, aumenta el miedo y la frustración del niño o la niña.

Para evitar ser arbitrario, padres y maestros deben aclarar lo que esperan del-la niño-a, comunicarle esas expectativas de forma sencilla y directa y concretar cuáles son las consecuencias si el niño o niña actúa en consonancia o no con esas expectativas.

Evite frases como “quiero que te vaya bien en el colegio, o es que espero que tu salgas adelante”. Utilice en reemplazo frases que dejen claro lo que se espera, por ejemplo “esperamos de ti, que hagas todas tus tareas y a tiempo” “deseo que este periodo alcances todos los logros escolares y me pidas ayuda cuando la necesites”, “a partir de ahora tu organizaras tu cama y habitación todos los días”.

3. De recompensas por ser responsable: Esta es una manera de  estimular a los-las niños-as a comportarse adecuadamente. Ello no significa necesariamente regalos materiales, sino reconocimientos pequeños que reafirmarán en el-la niño-a la satisfacción de la labor cumplida. Además de las recompenses materiales, hay cosas como el tiempo, la atención la preocupación, la simpatía y la buena voluntad que también son recompensa. Una cuento más a la hora de dormir, una ida a cine, un helado, un abrazo fuerte son manifestaciones que alientan al niño a decir: “¡vale la pena ser responsable!”.

Si su hijo-a olvida permanentemente sus deberes utilice papelitos y recordatorios para que al momento de observarlos recuerde lo que debe hacer. Estos recordatorios se deben suspender una vez se ha adquirido el hábito, también le ayudará a no estar recordando todos los días al joven lo que debe hacer, ya que estar recordando los deberes no ayuda al aprendizaje de la responsabilidad y si genera dependencia.

 

Tampoco usted sea olvidadizo si ha prometido algo a su hijo-a o a algún miembro de la familia o a usted mismo-a cúmplalo y en el tiempo estipulado, si su hijo-a falla tampoco olvide castigarlo ni le tape las faltas, asumiendo usted las responsabilidades que le había dado anteriormente.

 

Como todo aprendizaje, ser responsable es un proceso y entre más pronto empiece mejor, este valor va a ayudar a su hijo-a a ser la persona exitosa que esperamos, observe como en su propia vida ha sido fundamental la responsabilidad para llegar a donde ha llegado.

 

Cada vez que entre en contacto con su hijo-a recuerde que usted no esta educando para el momento, usted esta educando para toda la vida, recordar esto le ayudará a tener la sabiduría necesaria para actuar de manera asertiva y acertada para brindar una formación integral que verdaderamente aporte elementos y habilidades para la vida..

 

Se dice que una imagen habla más que mil palabras; a continuación les invitamos a observar este video en familia sobre la responsabilidad.

..\El valor de la responsabilidad [www.keepvid.com].mp4

SERVICIO DE ASESORIA ESCOLAR

 
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