
Muchas personas, especialmente los niños, viven con la nariz tapada y no se les presta la debida atención porque consideran que se trata de un resfriado y que no es nada serio. Este trastorno se conoce como Rinitis y se define como la inflamación crónica de la mucosa nasal.
SINTOMAS
Obstrucción o congestión nasal.
Estornudos.
Comezón en la nariz, el paladar, la garganta, los ojos y los oídos.
Tos seca.
Respiración bucal.
Alteración de los sentidos del gusto y el olfato.
Ojos llorosos.
Dolor de garganta.
Oídos tapados.
Hinchazón debajo de los ojos.
Fatiga e irritabilidad.
Muchas veces las personas con rinitis alérgica se queja de tener un resfriado persistente, contrario a lo que la mayoría de las personas piensan, la rinitis no debe considerarse un trastorno trivial, pues los síntomas pueden afectar la calidad de vida, causando fatiga, cefaleas, falta de atención, bajo rendimiento, en los niños la rinitis puede ocasionar alteraciones del sueño y problemas de aprendizaje y puede complicarse con otras enfermedades respiratorias como sinusitis, asma u otitis media.
Como sucede con cualquier otra alergia, la rinitis aparece cuando la persona entra en contacto con ciertas sustancias (alérgenos) ante las cuales tiene especial sensibilidad. Aquí entran a jugar factores hereditarios (los hijos de padres alérgicos son aún mas alérgicos) y los factores ambientales, que son todas aquellas partículas volátiles que ingresan por las fosas nasales a las vías respiratorias superiores, pese a que a menudo estos alérgenos son sustancias comunes e inofensivas , en las personas susceptibles pueden desencadenar una reacción inesperada.
TIPOS DE RINITIS
La rinitis que se produce por alérgenos en la vivienda, como el moho, los ácaros de polvo casero, las cucarachas, la caspa o el pelo de los animales, algunos alimentos (nueces, mariscos, leche, huevos, entre otros), los perfumes, los detergentes, la lana, los materiales sintéticos y hasta los productos de belleza.
La rinitis vasomotora, la alergia se dispara ante cualquier estímulo, ya sea un cambio de temperatura, la humedad, el humo, los olores fuertes o una perturbación emocional.
La rinitis infecciosa que es provocada por algún virus y se diferencia porque no existe picazón, aunque puede presentarse fiebre leve.
El uso prolongado e indiscriminado de descongestionantes nasales también puede propiciar las molestias propias de la rinitis.
Los Pólipos nasales o cualquier alteración en la estructura del tabique nasal, como una fractura, suelen provocar los mismos síntomas de la rinitis.
TRATAMIENTO
Tratamiento
Antes de considerar un tratamiento farmacológico a largo plazo, es importante detectar las sustancias que desencadenan la reacción para evitarlas, pues el tratamiento incluye control ambiental.
El mejor tratamiento es evitar, en primer lugar, lo que causa los síntomas de la alergia. Puede ser imposible evitar completamente todos los desencadenantes, pero con frecuencia se pueden tomar medidas para reducir la exposición.
Existen muchos medicamentos disponibles para tratar la rinitis alérgica. Cuál medicamento recete el médico depende del tipo y gravedad de los síntomas, de la edad y de si usted tiene otras afecciones de salud como el asma.
Para la rinitis alérgica leve, un lavado nasal puede servir para eliminar el moco de la nariz.
La automedicación es peligrosa en los casos de rinitis porque los casos mal tratados pueden llevar a alergias más severas, otitis recurrentes (con riesgo de alterar la audición), el descuido de pólipos, incapacidades médicas y el deterioro de la calidad de vida.
CUÁNDO CONTACTAR A UN PROFESIONAL MÉDICO
Cuándo contactar a un profesional médico
Solicite una cita con el médico si se presentan síntomas severos de alergia o de fiebre del heno, si el tratamiento que antes era efectivo ya no surte ningún efecto o si los síntomas no responden al tratamiento.
Tomado del revista Bienestar
Organización Sanitas
Dra. María Claudia Rodríguez
Otorrinolaringóloga.
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