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HUMANISMO CRISTIANO Y FORMACION INTEGRAL DEL HOMBRE NUEVO…

DOLOR DE ESTOMAGO EN LOS NIÑOS (AS)




            El dolor abdominal puede estar provocado por trastornos muy diferentes

A veces resulta desesperante: el niño se queja insistentemente, pero no da ninguna otra pista y los padres dudan si darle importancia o dejar que se le pase.”De hecho suele ser uno de los principales motivos de internación en las emergencias infantiles, a partir de los cinco años”,

El indicio más revelador es el comportamiento del pequeño: si pierde el apetito, no tiene ganas de jugar o aparecen fiebre o vómitos o si el dolor no cede en 24 horas, conviene acudir al médico. Algunas pruebas sencillas, mientras se lo mantiene unas horas en observación, suelen despejar enseguida la incógnita..

En los chicos, además, el dolor de estómago es la primera forma que tienen de expresar que se sienten mal cuando aún no manejan las palabras adecuadas para explicar sus males. En ocasiones, basta un analgésico suave (paracetamol), una dieta blanda y un poco de mimo.  Conviene también que ingiera líquidos azucarados.


 

Le duele mucho y está muy decaído

Lo que más preocupa es que pueda tratarse de una apendicitis aguda. Pero sólo un diez por ciento de los dolores abdominales agudos esconde un problema de este tipo.

En estos casos, es habitual que el dolor se localice en la parte derecha, por debajo del abdomen, hacia la ingle. Aparece en forma brusca y se va intensificando, y el pequeño se queja mucho al tocarlo. Aunque al principio no suele presentar un cuadro muy llamativo, en cuestión de horas pueden aparecer ciertos síntomas característicos: inapetencia, vómitos, estreñimiento y fiebre muy alta. Provoca, en general, un gran decaimiento.

Es frecuente, sin embargo, que el niño indique un dolor en el costado derecho, porque no sabe delimitarlo o porque se deja influir por la insistencia de los adultos. Los vómitos y la fiebre, desde el primer momento, pueden indicar también una gastroenteritis debida a una infección por beber agua contaminada o comer alimentos en mal estado, sobre todo si aparece diarrea.

La intoxicación alimentaría más frecuente es la salmonelosis, sobre todo en las estaciones calurosas, por una conservación incorrecta de los huevos, las mayonesas, salsas, cremas de repostería o cremas caseras. A partir de los siete años, pueden aparecer gastritis por la bacteria helicobacter pilori, que hace que el intestino sea más vulnerable a los trastornos.

Dice estar mal, pero tiene ganas de jugar

La desorientación de los padres llega al límite con algunos dolores de estómago que parecen oscilar a lo largo del día: el chico se queja, pero aparentemente no pierde el apetito ni las ganas de jugar.

En estos casos, es frecuente que se trate de un estreñimiento: los chicos no tienen todavía un hábito intestinal y los apurones por no llegar tarde a la escuela o las ganas de seguir jugando los trastornan fácilmente. Provoca retorcijones de forma inconstante y, si es muy intenso, pueden aparecer vómitos y fiebre.

Este tipo de dolores a veces también se debe a una acumulación de gases o a una infección por parásitos. “Los primeros no suelen ser frecuentes en los niños, porque normalmente no evitan los eructos o las ventosidades, a diferencia de los adultos”.

Sin embargo, no es raro que aparezcan por comer legumbres o por ingerir aire al comer. Son molestos, aunque sin importancia.

El exceso de golosinas favorece la aparición de dolores, porque facilitan el contagio oral-fecal entre chicos que las comparten. La sacarosa que contiene aumenta la fermentación intestinal e incrementa los gases.

Atiborrarse de dulces puede ocasionar también la clásica indigestión, fácil de solucionar con una dieta blanda.

Algunos trastornos provocan un dolor reflejo en el abdomen, pero por lo general aparecen con otros síntomas que no dejan lugar a dudas.

Ocurre con las infecciones respiratorias, como neumonías o anginas, o con las infecciones renales, aunque no son frecuentes en estas edades. Vomitar mucho, por la fiebre o por permanecer en ayunas, puede causar también dolor.

Se queja siempre a horas fijas

El 90 por ciento de los dolores de estómago no esconden ninguna causa física. Muchos aparecen en forma periódica, en determinadas situaciones relacionadas con algún conflicto familiar, escolar o del entorno. “El chico utiliza el cuerpo para expresar sus contradicciones”.

 “A menudo, estos dolores se relacionan con la defecación, entre los tres y cuatro años, cuando no entiende todavía la importancia de este hábito.”

Por ultimo, aunque los padres piensen que su hijo está mintiendo, siempre deben hacerle caso. El dolor o la creencia de que éste existe puede deberse a nervios, angustia o cualquier problema de orden psíquico. No son raros los casos de chicos que llegan a padecer un grave problema orgánico por razones psicológicas, incluso aunque de entrada no haya ninguna causa física real detrás.

¿Y si no quiere ir al colegio?

Las dificultades escolares, sobre todo cuando se acercan las evaluaciones finales, suelen tener un fiel reflejo en el dolor de estómago matinal. La necesidad de afecto, cuando hay problemas en casa o ha nacido un nuevo hermanito, por ejemplo, también puede expresarse de esta forma.
”Es una manera de molestar o de reclamar la atención”, “Forzarlos a ir al a escuela sería contraproducente. Conviene hacerles caso y hablar con ellos, aunque al mismo tiempo hay que mostrarles que no nos dejamos manipular. “Si estos malestares se convierten en un auténtico drama y hay que arrastrarlos al colegio, tal vez expresen un trastorno depresivo o, en algunos chicos, un tipo de fobia escolar que necesita tratamiento.

Recomendaciones

*       Aplicar calor. Muchos niños sienten que el calor les proporciona un gran alivio cuando les duele el  estómago.

*       Reducir la carga de trabajo del estómago. Si el niño manifiesta dolor de estómago, no se le debe dar a comer comida de difícil digestión.  Lo más recomendable es el suministro de mucho líquido (agua mineral, jugos, caldo de pollo, etc.) preferiblemente que no esté frío sino más bien tibio.

*       Verificar cuántas veces ha ido al baño.  Muchos niños cuando tienen estreñimiento presentan dolor abdominal después de comer.  Es importante conocer cuántas veces el niño  evacúa al día y a la semana.   Una forma de prevenir tanto el estreñimiento como el dolor es darle al niño de cinco a diez minutos de tiempo ininterrumpido sentado en el inodoro durante las mañanas con el fin de que su intestino se acostumbre a evacuar a una determinada hora.

*       Dar cariño para quitar el estrés.  Si el niño no está estreñido o vomitando, pudiera ser que el dolor abdominal sea causado por el estrés.   Es importante indicar que el dolor por estrés es algo que los adultos generalmente sienten en la cabeza (dolor de cabeza), pero, en el caso de los niños, éstos los sienten en su estómago. 

*       Verificar como el niño va en el colegio. Si un niño se queja continuamente de dolor abdominal durante la semana, especialmente antes de ir al colegio, podría existir un problema escolar que no ha podido verbalizar.   En ese sentido, es necesario hablar con él y quizá con su maestro. 

*       Dar un masaje Un masaje es una buena forma de aliviar  un dolor de estómago en especial si está siendo causado por exceso de gas, estreñimiento o cólico.

Se debe comenzar a dar un masaje lento y circular en el sentido de las manecillas del reloj iniciando justo por debajo de la caja torácica, rodeando hasta la ingle y luego subiendo a través del abdomen.  Es necesario continuar con el movimiento circular durante varios minutos, y después cambiar de mano.

Se recomienda, antes de realizar los masajes, frotar las palmas de las manos con aceite vegetal o aceite para masajes para entibiarlas.

Otro masaje consiste en colocar el niño sobre su espalda y poner una mano horizontalmente justo bajo la caja torácica, y deslizarla hacia abajo directo hacia la ingle, como si estuviera barriendo granitos de arena del abdomen.   Después debe alternar las manos, en forma rítmica, para dar masaje al abdomen con los golpecitos de barrido. Repetir varias veces, después volver a dar masaje al abdomen con un movimiento circular cuidadoso.

 Cuando ir al doctor

Se debe acudir de inmediato a un doctor, cuando el niño presenta los siguientes síntomas:

*       Dolor muy severo

*       Fiebre con náusea o vómito no asociados con las comidas

*       Dolor de estómago después de una caída o de haber recibido un golpe en el abdomen.

Tomado de: www.pediatraldia.cl.

 

 

 
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